Lina se quedó asombrada; aquello no se lo esperaba.
—¿Có… ¿Cómo?
—Sí, vamos a Nueva York, quiero llevarte a un lugar.
Lina tragó el sorbo que tenía en la boca. ¿Cómo era posible? Él ni siquiera le había pedido sus papeles. ¿Cómo podía ser que ya estuvieran volando hacia Nueva York?
—¿Co… ¿Cómo hiciste eso? Yo, yo no te di mis papeles.
Patrik sonrió y dijo:
—No necesitamos papeles, simplemente pedí un permiso y ya.
—¿Quién eres, Patrik?
—¿Cómo? —preguntó Patrik asombrado por la duda.
—Sí, digo… V