Renata y Diana se habían quedado en la cocina; la primera revisó que nadie la viera, se acercó al oído de Diana y dijo:
—¿Ya viste todo lo que causaste? Papá va a saber esto y te juro que le va a ir muy mal a mamá; todo será tu culpa.
Tan pronto como vio que Ofelia se acercaba, se alejó de Diana. Esta se quedó callada; ella no quería causar problemas a su mamá, jamás imaginó que lo que había hecho pudiera provocar tantas cosas malas a su mamá.
Diana no pudo más, se levantó de la mesa y se fue