Dante, al escuchar su nombre detrás de la puerta, se sorprende; él no había pedido servicio, así que no sabe quién podría estarlo llamando, más cuando sus escoltas deben estar por ahí cerca. Por un momento se controla y decide ir a ver quién demonios podría ser el valiente que lo esté interrumpiendo.
Una vez que abre la puerta, se topa con una gran sorpresa, pues la policía sin más ni más lo inmoviliza; alguien le lee sus derechos. Cuando pone más atención, se da cuenta de que se trata del homb