Elena
Dolor.
Eso era todo mi mundo durante un largo momento indefinido: no un dolor específico localizado en un lugar concreto, sino el tipo total y abarcador que hacía que la idea de dividirlo en partes pareciera casi cómica. Mis costillas. Mi cráneo. Mi columna. Mis piernas. Cada una aportando su propia nota particular a un acorde que hacía todo lo posible por convencerme de que el movimiento no era una opción que valiera la pena explorar.
Había sentido dolor antes. Conocía el dolor de la for