Mateo se quedó pensando.
—¿Me lastimaste? —La pregunta me dejó sin aire. No por cruel. Por honesta.
—Tal vez —dije, y las lágrimas me llenaron los ojos —Tal vez al no contarte antes, te dejé con preguntas que te dolían. Y lo siento muchísimo. Pero nunca fue porque tú hicieras algo mal. Nada de esto