—No voy a contestar más.
—Sabia decisión.
El ambiente se alivianó un poco, pero debajo seguía todo lo demás. Damián tomó aire, dejó la taza sobre la mesa y me miró con esa seriedad tranquila que ahora empezaba a conocer.
—No voy a quedarme si eso te incomoda.
Me crucé de brazos.
—¿Y si no me incomod