44.
La carpeta gris estaba sobre la mesa burlandose de nosotros.
Era una carpeta. Solo una carpeta. Cartón gris, bordes un poco gastados, una etiqueta vieja en la esquina y ese aire de cosa aburrida que podría guardar recibos, facturas o documentos médicos que nadie quería leer. Pero no. Esa carpeta guardaba un pedazo de mi vida. O varios. Porque con Renata nunca era solo una maldad. Era combo, paquete familiar, promoción dos por uno: carta robada, carta falsa y trauma gratis.
Salvatierra estaba fr