Mateo llegó del colegio con una circular en la mano y cara de traer noticias importantes.
Eso, en mi experiencia como madre, solo podía significar tres cosas: plata, cartulina o una actividad en la que los adultos terminábamos sentados en sillas diseñadas para castigar rodillas.
—Mamá —dijo, dejando la maleta en el sofá—, tengo papel importante.
Bruno iba bajo su brazo y Verdadero asomaba por el bolsillo de la maleta como guardaespaldas cansado.
Tomé la circular.
Día de la familia.
Ah, no.
Mi c