41.
Yo no sabía si llorar, gritar o meter el celular en arroz, como si eso pudiera arreglar el daño emocional que acababa de sufrir.
Me quedé sentada en el sofá, con la foto parcial de la carta abierta en la pantalla, leyendo la misma frase una y otra vez hasta que las letras empezaron a parecerme crueles.
Valeria, si te fuiste por lo que viste, no creas todo. Espérame. Voy a buscarte.
Cinco años.
Cinco años creyendo que del otro lado solo había silencio, y ahora aparecía una frase tarde, arrugada