Todos volvieron a la ciudad, algunos renovados y otros atormentados.
Zia en especial estaba necesitada de dinero, hacía más de una semana que no tenía ni un centavo consigo, viviendo solo de apariencias. Pero no podía pedirle dinero a Francesco, ¿Cómo le explicaría a su prometido que necesita dinero si su familia es millonaria?
Por esto debía pensar bien como chantajear a su suegra todo debía ser perfecto y sin levantar sospechas, de esto dependía poder tener su dosis de droga que era su amo