Vino, fotos y chantaje.
Zia quedó paralizada por la impresión, venía caminando por el sendero “disfrutando” de la naturaleza y su padre la frenó en seco, encendiendo su pipa, recostado de un árbol algo alejado de la entrada principal de la cabaña.
Ella estaba convencida de que nadie la había visto y que nadie la vería volver, pero estaba equivocada, nada más y nada menos que su padre la estaba esperando a que volviera de su “paseo”.
— Disfrutando de la naturaleza, es obvio, o, ¿Acaso no puedo salir a dar un paseo?—