La emoción del reencuentro.
Definitivamente algo había cambiado en Francesco, no hablaba igual, no miraba igual, esa ternura por la vida que se podía apreciar luego de despertar del coma y de como lo trataba todo el mundo había desaparecido.
Con la ayuda de Han, quien yacía muerto a su lado, había recuperado su memoria, todo volvía, ahora su vida estaba muy clara, como si estos últimos dos años y medio solo habían pasado en su mente, como un sueño o una pesadilla realmente.
— No podemos dejarlo vivo, este malnacido