25. ABUELO
Regresó a su casa, no quería preocupar a su esposa. Aunque ya ella había escuchado los mensajes que había dejado Luis y lo miró interrogante.
—No es nada, tuvieron una estúpida pelea, ella está bien.
—¿Por qué no vino para aquí? —le preguntó por señas.
—Porque está estudiando y se quedó con una amiga.
—Santiago, sé que me mientes, ¿dime ahora mismo qué pasa con Bella? —inquirió ella molesta por señas.
—No lo sé querida, de veras no lo sé.
—¡Llámala!
—Ya lo hice, pero no me responde, mira la hor