—¿Acaso crees que bromeaba con algo como esto?.
—No, no… yo no voy a trabajar….
—Emilia, —la hago callar —¿Porqué crees que mi padre no te consideró apta para ser nombrada en el testamento, nosotros, trabajamos a su lado en nuestra adolescencia, estuvimos a su lado analizando y ayudando en sus problemas en estas empresas, algo que tú nunca hiciste, nos ganamos ese derecho con esfuerzo, no por ser una niña bonita que cree que el dinero cae del cielo como un milagro. —tensa su mandíbula porque o