Sabía perfectamente que Emilia estaba llegando a su limite, podía ver en sus ojos que estaba apuntó de llegar al límite de su tolerancia, pero hacía aún más divertido el momento, recuerdo las veces que trato a Megan incluso, una vez le echó una cubeta con agua y huelo encima y se reía a carcajadas, jamás lo olvido y es por eso que quiero darle una lección.
—¿Necesitas algo más?.
—¿Esa es la forma de hablarle a tu jefe?
—Somos hermanos y…
—Qué lo seamos no significa que podrás hablarme como se t