Él no me había presentado propiamente como su... luna, pero ahora esto era obvio incluso para mí.
Una novata que no sabe nada de la vida de los lobos.
—Luna, es un placer conocerla.
Llevábamos muchos años esperando porque usted apareciera.
Desde que mi secuestrador se había alejado de mí un grupo de chicas lobo me habían rodeado para presentarse.
—¿Cómo es eso? —pregunté con curiosidad.
No soy una traidora.
Quizás cuando mi familia venga por mí podré darles información importante sobre lo