Mi pecho subía y bajaba por lo que habíamos recientemente.
Jamás hubiera imaginado sentirme así antes.
Mucho menos que fuera a causa de Aidan.
Mis padres me habían dicho tantas cosas sobre él.
Que era una bestia.
Un animal que tenía la habilidad de hablar.
Que solo quería forzarme para tener sus hijos... y mil cosas más.
Pero si hubiera sido así realmente ¿Por qué Aidan no me había forzado desde el primer momento?
Podía hacer lo que quisiera conmigo en este lugar porque nadie iba a impedírselo.