Tyler.
Tomé la servilleta secando el Chianti de mi rostro.
«Déjala ir Tyler, déjala ir, es lo que Jameson Shields haría…».
Pasé ambas manos por mi cabello, entre frustrado y conmocionado. ¡Joder con Isabella Stewart!
Conté hasta tres, intentando volver a mí mismo. Sacando al pedazo de m****a que era Jameson, de mi sistema, una parte de mi conciencia me repetía que la dejara ir, la otra me suplicaba que fuera por ella y, por más que estuviera personificando a Jameson, en mi interior era Tyler