Tyler.
Pasaron dos semanas antes que pudiera levantarme completamente de la cama, necesitaba ver a Mia, abrazarla, sin embargo, no me darían de alta hasta dentro de tres días más, por lo que tuve que conformarme con una videollamada por Facetime, mi niña estaba mejor, ella habló y habló sin parar, Megan lloró al verme. Isabella estaba aquí todos los días y por la noche prácticamente la obligaba a ir a casa y descansar, sobre todo porque sabia que el hospital no era el mejor lugar para una mujer