Epílogo.
Tyler
cinco años más tarde
Escuché la puerta cerrarse muy despacio, pequeños pasos acercándose a la cama y su cuerpo subir sobre el mío. Tomó todo de mí no sonreír.
Soy Feliz.
Un beso fue dejado en mi mandíbula con suma delicadeza.
—Despierta —susurró el amor de mi vida. Amé a Lily con cada latido de mi corazón, pero con Isabella… con ella todo era único, maravilloso, ella era mi complemento, mi perfecta dupla.
—Ty, sé que estás despierto. —Su nariz, rozó la mía, descendió por mis labios y cuan