Esa noche durmió bastante bien.
A la mañana siguiente, justo después de que Julia se vistiera, su teléfono sonó.
Julia se acercó a la mesita de noche y vio que la pantalla del teléfono parpadeaba con el nombre “Pilar”.
¡Pilar la estaba llamando tan pronto después de la cita de ayer! Parece que está impaciente.
—¿Hola, suegra?— contestó Julia.
—¿Qué tal te pareció Daniel después de conocerlo ayer?— preguntó Pilar, sondeando.
—El señor Ruiz parece ser una buena persona— respondió Julia.
—¿Tienes i