Mientras tanto, Julia fue atrapada por tres maleantes y arrojada al suelo en un área con pasto.
Sus rostros pálidos se iluminaron con sorpresa al verla de cerca. En la oscuridad de la noche solo habían notado su buena figura, pero ahora veían que su rostro era aún más hermoso, casi embriagador.
Los tres intercambiaron miradas y rodearon a Julia.
—Preciosa, ¿por qué huyes? No somos malos, solo queríamos ser amigos de una chica tan linda—dijo uno intentando tocarle la cara.
Julia, que tenía un puñ