—Entonces, ¿papá llamará mañana al adivino para preparar las invitaciones de boda?—preguntó Diego.
—Sí—, asintió Julia y luego preguntó: —¿Ya se fue la familia del tío?
—Sí. ¿No te agradan mucho, verdad?—, notó Diego la expresión incómoda de su hija antes.
—No me gusta esa familia—, admitió Julia después de pensarlo un momento.
No quería entrar en detalles para no entristecer a su padre recién recuperado.
Diego intentó mediar: —No seas así. Tu tío y yo somos hermanos. Si los tratas mal, la abuel