Julia no sabía cómo responder.
En ese momento, se escuchó una voz serena desde atrás: —No abuela, solo tuvimos un pequeño desacuerdo antes, pero ya lo hemos resuelto.
Todos se voltearon y vieron a Andrés, alto y apuesto, parado en la entrada de la mansión. Vestía el mismo traje que había usado en la conferencia de prensa esa mañana, luciendo elegante y extremadamente atractivo.
Julia se sorprendió. ¿No se suponía que estaba en el trabajo? ¿Por qué había vuelto de repente?
Andrés se acercó a Juli