Andrés subió tras ella...
Julia estaba inconsciente. Su mente estaba confusa, pero podía oír a alguien llamándola una y otra vez.
No sabía quién era, solo que repetía:
—No te duermas, abre los ojos y mírame, no te duermas...
Le apretaba la mano con fuerza.
No supo cuánto tiempo pasó, pero sintió que flotaba y luego alguien le alumbraba los ojos con una linterna.
Oyó una voz ronca preguntar:
—¿Cómo está?
—El cinturón y el airbag absorbieron la mayor parte del impacto. Solo tiene una lesión en la