—Más tarde, cuando el Grupo NAS te hable de colaboración, recházalos—le advirtió Andrés.
—¿Por qué?—preguntó Julia sin entender. Si perdía esta oportunidad, la luz de su sueño se apagaría de nuevo.
Andrés explicó seriamente:
—No sé cuál es el objetivo del Grupo NAS al colaborar contigo, pero apenas tuviste problemas, enviaron una carta de abogados. Fueron implacables. Te aconsejo que no colabores con ellos. Tu pequeño estudio no puede soportar muchas tormentas.
Julia no cuestionó sus palabras.