Ella se sentó muy cerca de él, lo que sorprendió un poco a Andrés. —¿Por qué te sentaste tan cerca?
Ella se sonrojó levemente. —Fue sin querer.
Andrés no dijo nada, solo hizo un leve —hmm— y le preguntó: —¿Cenaste?
—Sí, cené en casa. ¿Y tú? ¿Cenaste en el hospital?
—Sí—, respondió Andrés, pareciendo cansado mientras soltaba un leve suspiro.
Julia lo miró con preocupación. —¿Cómo está mi suegra?
—Los resultados estarán listos hasta mañana—, dijo Andrés mirándola a los ojos.
—Hmm—, Julia sostuvo s