Capítulo 143. Cochina envidia
El Narrador:
El cambio en Amber era radical. Lucía radiante, hermosa y vestida con ropa de diseñador sumamente elegante que disimulaba por completo su incipiente estado. Además, se había presentado conduciendo nada menos que un Ferrari de último modelo.
—¡Guao! —exclamaron Rocío y Luz al unísono, mirándola con una mezcla de profunda admiración y envidia contenida.
Las hermanas de Angie y su madre se acercaron apresuradas hacia el rincón del estacionamiento donde ella había aparcado el Ferrari.