Capítulo 130. Un visitante arrogante...
En Santiago
Amber:
Al llegar a la clínica, Christopher y yo nos encontramos con sus padres y los suegros de su hermana Daniela en la sala de espera. Todos estaban tensos y muy preocupados. Al parecer, ella había comenzado el proceso de parto.
«Dios mio, has que se salve la bebé, te lo suplicó» oré mentalmente y respiré profundamente para estar a la altura de cualquier resultado, sin dejarme llevar por mi experiencia pasada.
—Según la ginecóloga, la fuente se puede romper en cualquier momento de