Narra Kate
Los rayos del sol entran por la ventana de la habitación, y me siento tan cómoda que no quiero levantarme, sin embargo, miro a mi alrededor y no es mi habitación, recordando que me había quedado a cuidar a Scott.
¡Scott!
Me levanto de golpe y lo veo dormir. Toco su frente y suspiro de alivio porque la fiebre bajó bastante, pero aun así tiene un poco. Se mueve un poco y cuanto estoy por levantarme de la cama, siento como me toma de la cintura con una sola mano y me atrae nuevamente a