Capítulo 10: El Juego de los Alfas
Anya entró en la Sala del Consejo con la misma arrogancia que si hubiera nacido entre la realeza de la manada Draconis. Se movía con la cabeza alta, ignorando el murmullo de los Betas de alto rango, los Ancianos y, sobre todo, la presencia opresiva de Alfa Zafiro y sus dos lugartenientes.
El ambiente era cargado, una mezcla de pino quemado y miedo. Kael la arrastró suavemente hacia el centro de la sala. Su mano estaba firmemente plantada en la parte baja de la