96. Los besos (T2)
Los ojos de Helios descendieron por su figura, notando cómo las medias negras, que cubrían sus piernas largas y esbeltas, ascendían por sus muslos hasta donde el liguero se conectaba con la braga de encaje. Esa prenda, apenas una sombra que dejaba más al descubierto de lo que ocultaba, cubría su sexo de una manera que solo añadía más erotismo al conjunto. La forma en que las caderas de Herseis se curvaban bajo la delicada tela era un recordatorio de lo femenina, de lo increíblemente sensual que