64. El relato (L2)
Helios la observó por un momento. Las palabras de Herseis lo sacaron de sus pensamientos, pero también lo obligaron a revivir el momento exacto en el que la había visto caminar como una sombra perdida entre la ciudad, a pesar de que era de día. Su rostro inexpresivo, como si estuviera calculando qué tanto debía revelar. No era un hombre de muchas palabras, y menos cuando se trataba de emociones. Sin embargo, con Herseis, había algo que lo obligaba a abrirse un poco más, aunque fuera solo para o