55. Un nuevo comienzo: Hariella Hansen
Hariella entró a un imponente hospital. Llevaba puesto un pantalón y una blusa de lino negro, junto con un abrigo largo del mismo material color marrón. En su brazo cargaba su distinguido bolso. La esperaban dos mujeres en el espacioso sitio de la entrada. Personas salían, entraban y caminaban por todos los pisos.
—Bienvenida a mi hospital, pero también al suyo, señora Hariella —dijo una mujer, que vestía de una falda negra hasta por la cintura y una camisa blanca. Le extendió la mano para salu