27. El Banco Leona (L2)
Herseis caminaba de regreso a su apartamento, sus pasos resonaban en la acera mojada por una ligera llovizna que caía esa tarde. Su día había sido como cualquier otro: trabajo monótono, una pequeña charla con un cliente habitual, y la habitual sensación de cansancio que la acompañaba desde hacía ya varios años. Mientras caminaba, sus pensamientos iban y venían, revoloteando entre la rutina diaria y las preocupaciones sobre su futuro con Edán. La relación se había vuelto tan insípida como la cen