111. Ya no estás sola (T2)
Su vista se volvió a encontrar con la de Herseis, y en ese breve instante, todo lo demás desapareció. El ruido de la tienda, las miradas curiosas de los presentes, incluso la familia Whitmore y Edán Gray se desvanecieron. Solo quedaban ellos dos, conectados por algo mucho más profundo que cualquier humillación pasada. En ella vio la gratitud, pero también la vulnerabilidad. Lo supo con certeza: ella era su razón de ser. Ya no solo era atracción física o un deseo de pasajero; lo que sentía por H