104. La transpiración (T2)
El top deportivo de Herseis fue lo primero en caer. Helios lo levantó con una mano firme pero suave, desnudando su torso brillante de sudor. Sus pechos quedaron al descubierto, y Helios no pudo resistirse a inclinarse y besar cada centímetro de su piel, saboreando el ligero gusto salado de su sudor. Los gemidos suaves de Herseis llenaron el aire, sus manos enterrándose en el cabello oscuro de Helios mientras él la devoraba con besos y caricias.
—Ah… Helios —susurró ella, su voz quebrándose entr