Lucas vio salir corriendo a su bella Mate, aquella mujer despiadada y dominante que lo estaba volviendo loco, soñaba con ella todas las malditas noches, despertaba con la polla dura como piedra y durante todo el jodido día buscaba su aroma de forma casi inconsciente, más de alguna patrulla se había desviado siguiendo su aroma por las mañanas. Cítrico, suave, casi imperceptible, fascinante, aquel era el adjetivo que describía a la mujer que había salido corriendo de su cabaña Fascinante, a pesar