Mundo ficciónIniciar sesión-Apaga el fuego. -ordenó la menor y un ronco gruñido de aceptación salió de la garganta de Leo, ella no entendía por qué aquellos ruidos salvajes la excitaban tanto. y Leonardo se dió cuenta que solo ella tenía el poder de ordenarle y no morir en el intento. Apagó finalmente la estufa y llevó sus manos a la blusa de la menor.
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