37. Más que una advertencia
Aysé pregunto un poco confundida, — ¿Quién me busca a esta hora?
— Es la señorita Elif, ya se la hicimos pasar a la sala y le están preparando un café.
— Gracias, dígale que me prepararé y pasaré por la habitación de los niños primero un momento para comprobarlos antes de juntarme con ella.
— De acuerdo, pero ¿Ocurra algo?, la veo un poco formal o incomoda y Elif es una persona de confianza y visita regular.
— He notado que esta afectada por algo, parece haber llorado y estar preocupada.
—