Miré con expectación a los dos lobos: debían de ser gemelos porque eran casi idénticos.
— No sabemos mucho, Alfa. Sólo son leyendas e historias vagas...
— Nuestra madre siempre nos contaba una especie de cuento. Nosotros creíamos que eran mentira...
— Hasta que hemos visto todo lo que haces.
— Ya no creemos que sea mentira, Alfa. — terminaron diciendo los dos a la vez. Les miré con curiosidad.
— ¿Por qué creéis que un cuento puede interesarme?
— Porque estamos convencidos que es algún tipo de