Capítulo 57.
Mateo. Un día antes de la llegada al Continente Perdido.
Espero que Lily no piense enviarme a misiones diplomáticas muy seguido porque he descubierto que no me gusta ser un lobo marinero.
Los largos días sin otra cosa que ver más que el océano, el olor corporal de otros treinta o cuarenta lobos, la limitación de comida… no fui hecho para estar en el mar. Seguí a Lily porque es mi primera amiga fuera de mi familia y sospechaba que necesitaría ayuda en su camino hacia el trono; sin embargo, días