Capítulo 34.
Al enterarse de nuestra identidad, o más bien al pensar en que Karel y Cole podrían presentarse en persona, varios habitantes de la aldea se congregaron alrededor de los cuerpos malolientes de los salvajes.

Gene había mandado a que trajeran a todos hasta aquí y actualmente me encontraba arrodillada desnudando cadáveres. Debería de cobrar extra por la pérdida del olfato.

— ¿Sabes qué? Una bolsa no es suficiente pago por esto. ¡Por la Madre! Necesitaré al menos cinco años después de esto. — Dije
Iriani Balandrano

Maratoooooon XD <3 <3 <3 los amoooo <3 <3 <3

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