La noche entre Ámbar y Julián había sido maravillosa. Con una sonrisa radiante, Ámbar llegó a la universidad junto a Aitana. El sol brillaba en el cielo y el aire estaba lleno de la dulce fragancia de las flores.
Las amigas conversaban de la sorpresa que le dio Julián a Ámbar y lo magnífico que fue pasar la noche con él. Aitana seguía sin poder creerlo, estando muy emocionada por ella.
—Me alegra que haya venido —Dijo Aitana por tercera vez.
—Yo estoy más que feliz. Deseo salir rápido y pasar e