Mundo de ficçãoIniciar sessãoUn nuevo día había llegado. Falco disfrutaba del canto de las aves, miraba sorprendido y sonreía estornudando furtivamente por los rayos del sol. Anroc y Neels habían salido con Talac a cazar, el aldeano les comentó que cerca de allí había un manantial donde bajaba a beber una piara de cerdos salvajes. Varkal y Landor acompañaron a las mujeres en la recolección de frutos y setas para protegerlas ante posibles peligros, ya que debían descender de los árboles. Mhur quedo en la aldea con el prín







