Capítulo 66: Errores desconocidos que se comenten cuando te manipulan.
Daisy.
-” ¿Desea algo señorita?”- me dijo el recepcionista del club nada más entrar.
-” Tengo una reserva a nombre de la señorita Allard”- le dije intentando parecer segura.
La verdad es que llevaba toda la tarde dándome ánimos, sobre todo desde que me vi reflejada en el enorme espejo de ciento ochenta, en el gabinete estilista que llevaba Bea en Edimburgo, de la empresa el New Styling, S.L. La imagen que me devolvió el espejo fue, como mínimo, perturbadora.
-” Recuérdame afinar mucho cuand