Capítulo 48: Reunión inesperada de unas damas impresionaste.
Daisy.
-” ¿Se puede saber qué demonios hacéis aquí?”- fue la pregunta que hice en alto, y que, por cierto, al menos repetiría otra vez mentalmente, de otra forma, y de la manera más sorpresiva, en ese día, al ver a mis tres mejores amigas, me esperaban en la puerta de mi nueva mansión, en un descapotable.
La verdad era que no era un buen día, aún estaba por decir si tomaba el tren hacía Bedfordshire, para asistir mañana en la tarde, a la audiencia para la revisión de la libertad vigilada de e