Capítulo 47: Un secuestro deseado, y sorpresivo. Parte 2.
Narrador.
Mientras Malena se vestía con el traje tradicional sin ropa interior en su habitación, para el evento de la comprobación de pureza, rodeada de todas sus primas mayores casadas, que era las damas que debían de vestirla, para tan importante ritual, el corazón de la exactriz iba a mil.
La razón no era porque sabía que después que la Matua Rangatira comprobara “su falta de pureza”, se iba provocar un revuelo entre las dos familias, que muy pronto llegarían a la sala donde los hombres de