AMARA CORTÉS.
Nuestros labios permanecen juntos en un beso apasionado. Él aún sujetando mi cintura y yo todavía agarrándole el rostro. La verdad es que no tengo intención de arrepentirme de esto porque lo quería. No podía ser otra persona, nadie más merecía ser el dueño de mi primer beso más que él.
Separamos los labios pero seguimos muy cerca el uno del otro. Aaron me mira esperando algo, tal vez un arrepentimiento por mi parte o una huida cobarde ¿Pero por qué tengo qué huir? Ni siquiera me l