PAPÁ CEO: 20. Un acuerdo
— Muchas gracias por venir, doctor, lo mantendré al tanto si surge alguna anomalía — había dicho Barroso, despidiendo al hombre frente a las puertas del ascensor.
Al volver con su jefe al salón, se sintió terriblemente culpable.
— Señor…
— Estoy bien, Barroso.
— Esto no tuvo que haber pasado — replicó a cambio —. Fui a hacer lo que me ordenó, pero dejé su seguridad a cambio de dos de mis hombres.
Él asintió, incorporándose un poco contra el respaldo del sofá. Tenía el torso vendado y alguna